La violencia psicológica sutil. Tipologías y consecuencias (II)


 

2ª ANULACION social y/o toma de decisiones:

Aquí nos encontramos ante un tipo de violencia que se produce tanto en el entorno privado como en el social, siendo en ambos casos igualmente dañino.

 

Objetivo: eliminación de la autoestima y capacidad de expresión y/o toma de decisiones.

 

Mecanismo: la construcción de la propia autoestima depende de la percepción que de nosotras/os mismas/os tengamos. Pero esa construcción de nuestra propia imagen no se gesta desde la nada, es la interacción social la que conforma en gran medida esa autopercepción. Desde el reconocimiento externo, ver como mi entorno social me aprecia o me reconoce, sentirme útil para otros/as, hasta percibirme eficaz en la resolución de mis propios problemas, situaciones del día a día, etc. son las bases de la llamada autoestima. Por otro lado, esa, por ejemplo, autoevaluación de mi eficacia influirá en el propio desarrollo de mi autoestima. Si yo me sé, me siento, suficientemente eficaz, hábil, tendré unrespetoa mejor autoestima que si mis sensaciones son de torpeza o ineficacia.

La persona maltratadora psicológica lo sabe, lo intuye, y lo que es peor, extiende un patológico vinculo de proporcionalidad inversa entre su autoestima y la tuya, de tal manera que “a mas autoestima tuya, menos de ella, y a la inversa…”, por lo que pondrá todo su empeño en conseguir que tu autoestima sea el trampolín de la suya, así de simple, así de perverso. Y por supuesto, cuando más ineficaz te sientas, cuanta más baja sea tu autoestima, más vulnerable y manipulable serás…

Miradas “asesinas” por cualquier comentario que hagas, un empeño en desacreditar tu opinión, tu posicionamiento ante cualquier aportación a una conversación, frases del tipo: “…si tú lo dices…”, “…Que sabrás tú…”, “… no tienes ni idea…”, “…que has leído de ese tema para decir eso…”, pronunciadas en público o en privado, con el único fin de cercenar tu capacidad de opinar, dejándote desvalida ante las miradas ajenas y la tuya propia, serán una señal inequívoca de que si, efectivamente, están intentando anularte. Cualquier propuesta tuya le parece mal, inoportuna, inviable, egoísta…, tus decisiones equivocadas, siempre parece tener una forma mejor de actuar que la tuya.

Y empezaran tus justificaciones. “No puede ser que actúe así, con lo que me quiere, le estoy mal interpretando…”, “…será que delante de sus amistades no quiere que yo de una mala imagen…”, “…seguramente mi opinión no es correcta, sabe más que yo de todo esto…” y desde ese mismo instante tú misma empezaras a poner la atención en justificar la agresión que te llega desde el exterior, en lugar de ser consciente del daño que se produce en tú interior, obviando la vulnerabilidad que se está creando, el agujero negro que se abre en tú autoestima.

 

Herramientas de defensa: ¿la mejor defensa? Saber quién eres y respetarte. Tu opinión es tan valiosa como la de cualquiera. Aunque te equivoques, si tienes opinión tienes derecho a expresarla, ya verificaras tu error, para eso está la comunicación y el dialogo. Incluso en el supuesto de que estés compartiendo tu vida con alguien “docto en según qué materias”, quien te ama te ilumina, no te censura, ridiculiza o empequeñece, comparte su saber, te respalda y resalta lo bueno que hay en ti, pero no te humilla o te desprecia ni emocional ni intelectualmente. Ante la primera señal, ante el primer gesto en público o en privado (o el segundo, o el tercero…da igual mientras reacciones) “reacciona”, pon sobre la mesa tu malestar, hazle ver que “no son las formas” y que no consentirás reiteraciones. No eres su trampolín, no estás ahí para eso. Si está ocurriendo seguramente tu entorno lo percibe, no te cierres, ábrete, comparte tus sensaciones buscando el refuerzo externo, comprobando que “no son cosas tuyas”, no dejes que tu malestar se quede en “la intimidad, vuestra intimidad”, su ofensa, su daño es público, el reconocimiento del mismo también debe serlo. Una vez es una torpeza, dos un error grave… tres inaceptable.

 


Toma de conciencia: ¿Te reconoces? ¿Tiendes a violentarte cuando tu pareja dice o hace algo que, para ti, es inapropiado o inoportuno? Abre los ojos. No eres su guardián, sus actos y palabras NO te representan, no es una prolongación de ti y esa persona que comparte tu vida afectiva tiene derecho, el mismo que tú, a expresarse en libertad, en la libertad de saberse no cuestionada constantemente. Si crees que está en un error, hazle saber tu opinión desde el respeto, si es posible en privado. No se trata de mirar para otro lado, se trata de mirar de igual a igual, de entender no solo que tu pareja tiene derecho a expresarse, sino que quizás lo que tenga que decir sea tan o más interesante que tu propio discurso. Asúmelo, es posible que sea más amena, divertida u ocurrente que tú, y eso no debe suponer ningún peligro para ti, debe ser algo de lo que disfrutar, formar parte de lo que te enamore… Recuerda que esa persona está contigo desde su libertad, mientras merezca la pena la andadura. Si te reconoces aquí busca ayuda, necesitas evolucionar y librarte de tu propia condena patriarcal, de los prejuicios, de las violencias aprendidas…., necesitas reaprender a gestionar tu vida emocional, y sobre todo no dañar en el proceso.

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Acerca de Sonia Villar

Psicóloga Especialista en Psicología Clínica Gerente CAAP-Psicología y CAAP-Formación Directora del grupo de investigación METODO PETTCA @_SoniaVillar @CAAP_Psicologia @ExpertoTCA

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