Para los padres igualitarios por convicción… 1


No podemos negar la evidencia. La sociedad muchas veces avanza a un ritmo más rápido que la legislación por la que debe regirse su funcionamiento.

Es ilusionante comprobar como cada vez son más las parejas que acuden a consulta buscando orientación ante procesos de separación, con la finalidad de priorizar el bienestar de los hijos e hijas frente al de los progenitores. Cada vez son más quienes nos plantean la idoneidad de custodias compartidas asumiendo la responsabilidad real que eso conlleva, la necesaria historia de cuidados compartidos previa, lo importante de haber ejercido en igualdad desde el nacimiento de sus hijos e hijas, haber construido un vínculo adecuado y sólido desde el primer día de la concepción, y no solo desde el primero del proceso de separación.

Pero desgraciadamente también nos encontramos en muchas ocasiones con los casos opuestos. Con parejas que, aún no habiendo existido un reparto equitativo de la responsabilidad yppiina las tareas de cuidado, plantean una custodia compartida como “la mejor opción” para ¿todos?…, quienes consideran la “paternidad” como una cuestión bioquímica, donde el “derecho” a ejercerla viene determinado más por cuestiones genéticas que afectivas. Es cierto, y aquí es donde la legislación sigue sin ayudarnos, que en muchas ocasiones ese reparto desigual está influido claramente por la dificultad que encuentran muchos padres para ejercer su derechos como tales. Dificultades sociales, de presión por parte de ese porcentaje residual, de arcaica y patriarcal sociedad, que considera aún que los cuidados de pequeños y mayores son tarea exclusiva de la mujer, que presionan al hombre hasta la intimidación cuestionando su “hombría” si osa adentrarse en las “tareas femeninas”…, pero también la falta de apoyo institucional que se convierte, al fin y al cabo, en otra estrategia de presión, entorpeciendo la posibilidad del uso de los permisos por nacimiento o adopción en idénticas condiciones a los de las madres, al no plantear este “derecho” con el mismo carácter de lógica obligatoriedad con que se plantea en el caso de la mujer. Aquí es donde la legislación se nos está quedando atrás, no acompaña a la tan necesaria consecución de la igualdad real y efectiva, y en esa lentitud contribuye a mantener creencias y actitudes profundamente injustas y socialmente intolerables que alientan al pensamiento machista que subyace a la desigualdad, a la violencia de género, a la intolerancia

Esos padres conscientes, que se sienten y se saben padres desde el primer día, que viven su paternidad de una forma efectiva, responsable, plena, que disfrutan de la crianza en igualdad con sus parejas, que son padres por convicción, no por genética, esos padres, decía, son los primeros interesados, o deberían serlo, en denunciar lo injusta que resulta una legislación que no establezca una igualdad real a la hora de plantear la responsabilidad de los cuidados. Y os animo a conocer la labor que la Plataforma PPiiNA viene realizando para hacer realidad esta demanda fundamental: http://www.igualeseintransferibles.org/blog/19-de-marzo-seguimos-reivindicando-el-dia-del-padre-igualitario

Feliz día a todos los padres igualitarios.


C. Sonia Villar Rodríguez

Psicóloga Especialista en Psicología Clínica

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Acerca de Sonia Villar

Psicóloga Especialista en Psicología Clínica Gerente CAAP-Psicología y CAAP-Formación Centro de Psicología Clínica GRANADAPSI Directora del grupo de investigación METODO PETTCA @_SoniaVillar @CAAP_Psicologia @ExpertoTCA


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Un comentario en “Para los padres igualitarios por convicción…

  • Sandra Iglesias Rodríguez

    Completamente de acuerdo, Sonia. Aunque, desgraciadamente, el porcentaje de “arcaica y patriarcal sociedad” no es tan residual como me gustaría. A diario me sorprende la cantidad de hombres y mujeres que, sin saberlo, ayudan a fortalecerlo con sus ideas, pensamientos y acciones. Esperemos seguir avanzando hacia una sociedad más igualitaria.