¿Disfrutas de tu sexualidad?


Si bien el sexo es una parcela más de nuestra experiencia vital, hay que considerar que puede ser una de las más potentes fuentes de gratificación, por lo que prestarle la debida atención a su calidad y nivel de satisfacción es fundamental.

De forma breve, en este artículo, vamos a dar un repaso a las 4 problemáticas de tipo psicológico más comunes en materia sexual, tanto en mujeres como en hombres, así como algunas claves para su resolución. También recordar que SOLO consideraremos la existencia de “un problema” cuando el síntoma aparece de forma estable en el tiempo (no ha sido solo algo puntual) y nos causa severo malestar.

ANORGASMIA: estaríamos hablando de la ausencia de experiencia orgásmica durante la relación sexual y/o la masturbación. Os sorprenderíais al saber el elevado número de mujeres que manifiestan no haber sentido nunca un orgasmo, y lo que es peor, no se atreven a poner dicha circunstancia sobre la mesa y, por tanto, a darle la debida solución. En estos casos debemos distinguir entre:

o Una anorgasmia sobrevenida: es decir, una mujer que habitualmente si disfrutaba de sus orgasmos pero que a partir de un determinado momento han tendido a desaparecer. En estos casos podría tratarse desde una problemática médica (algún tipo de enfermedad localizada en la zona genital) que con el tratamiento adecuado se resolvería, o de afectaciones psicológicas (estados de estrés, experiencias traumáticas, ansiedad, etc.) que inciden directamente en la capacidad de relajarse y disfrutar del momento. En este caso el tratamiento indicado seria psicoterapéutico, con una probabilidad de éxito altísima.

o Anorgasmia permanente: en estos casos la mujer declara no haber sido nunca consciente de experimentar un orgasmo. En la mayoría de las ocasiones la causa es de tipo emocional o psicológico. Una mala, o inexistente, educación sexual, miedos al embarazo o al dolor, desconocimiento del propio cuerpo… En estos casos la intervención psicoterapéutica también puede resolver, de forma relativamente fácil y rápida, la problemática. Reconocerparejas nuestro cuerpo, explorarlo, ayudan enormemente a descubrir aquellas partes más susceptibles de generarnos placer, no dudes en practicar este autodescubrimiento.

VAGINISMO: se trataría de sentir dolor durante la penetración. Esta problemática suele aparecer en las primeras relaciones sexuales con penetración y perpetuarse en el tiempo por un efecto “bola de nieve”: “…me duele, la próxima vez temeré de nuevo al dolor, me tensare y, efectivamente, me dolerá de nuevo…” Aprender a relajarse, ser conscientes de que el temor inhibe el deseo y por tanto la excitación, impidiendo una lubricación natural adecuada y tensando en exceso la musculatura de la zona pélvica, realizar ejercicios de control de la musculatura… son muchas las estrategias con las que contamos para resolver estas situaciones. Por supuesto, si tenemos pareja sexual, su implicación es fundamental, pues determinadas actitudes pueden entorpecer la resolución y perpetuar el problema.

EYACULACION PRECOZ: en algunas ocasiones este problema está relacionado con un incorrecto aprendizaje durante la masturbación en las etapas de juventud, que se ha venido realizando de forma “ansiosa y acelerada” . En otras ocasiones es fruto de la aparición de inseguridad y/o medio a “no dar la talla” después de un episodio puntual de disfunción eréctil o eyaculación precoz. En la gran mayoría de las ocasiones es muy sencillo de resolver, simplemente siguiendo unas pautas que nos ayudan a controlar la “ansiedad anticipatoria” (el miedo a no “funcionar”) ante la relación sexual.

DESEO SEXUAL HIPOACTIVO: más habitual en la mujer, consiste en una ausencia continuada de apetito sexual…., parece que da “pereza”, que nunca es el momento adecuado para disfrutar del sexo en pareja o en soledad. Muy habitualmente este problema tiene que ver con situaciones de anorgasmia previa, rutina en las relaciones sexuales, insatisfacción con las mismas, etc. La sexualidad es mucho más que un “aquí te pillo aquí te mato”. Nuestro deseo, nuestra satisfacción sexual se merecen la atención y el tiempo necesarios para que sean un pilar más de nuestra calidad de vida. Malas estrategias en la práctica sexual, parejas sexuales poco hábiles o instruidas, no atrevernos a pedir aquello que realmente nos satisface, rutinas, estrés…. Todos estos factores, y alguno más, pueden estar confluyendo para conseguir que la experiencia sexual carezca de atractivo e interés. Existen muchísimas pautas y estrategias a aplicar para solventar estas circunstancias. Desinhibirse con la pareja, el dialogo, ampliar nuestros conocimientos sobre la sexualidad propia y ajena, seguro nos ayudaran a conseguir que nuestra vida sexual sea plena y satisfactoria.

Nos merecemos vivir de la mejor manera posible, intensa y satisfactoriamente, y nuestra intimidad, nuestra vida sexual, es una parte importantísima de nuestro día a día. No renuncies a ella por falta de información, vergüenza o timidez. Hay profesionales deseando ayudarte para alcanzar el bienestar que tanto merecemos.

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Acerca de Sonia Villar

Psicóloga Especialista en Psicología Clínica Gerente CAAP-Psicología y CAAP-Formación Centro de Psicología Clínica GRANADAPSI Directora del grupo de investigación METODO PETTCA @_SoniaVillar @CAAP_Psicologia @ExpertoTCA

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